¿Qué puedo decirme que ya no sepa?, ¿qué puedo escribir que ya no haya repasado en mi cabeza?
Siempre que me preguntan "¿Cómo empezó todo?"
Me brinca el corazón, mientras preparo una respuesta agradable. Y no la hay, sólo la verdad, esa agridulce y frontal que choca al receptor y por qué no,
