domingo, 3 de julio de 2011

Dorian Grey censurado, por Nuno Acosta (tomado de www.gkillcity.com)



Nada exaspera más a la comuna beata que un dandy.
Si bien sus gustos y excesos distan de una persona de esas autocalificadas correctas y púdicas, es ese comportamiento de relevancia ególatra (que sólo los papas adquieren con el añejamiento) con el que el dandy se define como la antítesis de una sociedad primigenia.
El salpullido corroe a los benignos malditos, corruptos de alma que sobornan a la iglesia para seguir pecando, los forúnculos vespertinos que se ensalzan en su propio bodrio de hipocresía. Es la envidia que los carcome y por ende deben actuar: ejecutan una censura precautelar contra el insigne dandy para que deje de pasear por las calles. Lo encierran en su cuadro, le piden que envejezca y muera sin que nadie lo vea, sin que nadie siga su ejemplo, su mal ejemplo. Creen haber tomado una medida ejemplar ante la molestia generada por el que actúa contra lo establecido, piensa fuera de los límites, se comporta de una manera propia y liberal.
Así, hubieran censurado a Oscar Wilde, escritor e intelectual homosexual que dio vida a un ser aún más mordaz y perverso que sí mismo: Dorian Grey.
Hoy su cuadro se oxidaría en algún calabozo municipal, con la esperanza de que el tiempo desdibuje su rostro y envejezca hasta que no quede rastro de trementina que se pueda rescatar.
Reformatear el retrato por el facebook de Dorian Grey sería la solución.

BIO de Nuno Acosta (Guayaquil, 1979) Ávido lector y creativo por naturaleza, gestor del orgullo al tercermundo, fiel creyente del viaje en el tiempo, promotor de literatura en www.ficciondislexica.com, fundador y director de Laika agencia creativa digital, su animal favorito es el ser humano, su color la transparencia, su mayor vergüenza es ser disléxico y su mayor orgullo haber sido pobre.

sábado, 2 de julio de 2011

6.Pórtense bien, entrega final de la saga Nina Black S. por Ed Undo.





Por fin llegó el momento que tanto había esperado. Y lo hizo de la manera más sencilla: Nina Black S. decidió contactarme.

Nos conocimos un viernes a las 2:22pm en la cafetería de un prestigioso hotel de Guayaquil, ella era más de lo que yo esperaba. Tenía un semblante que blindaba su belleza, era como si a pesar de estar frente a mi la veía nublada. Extendió la mano y me invitó a sentarme, no nos saludamos.

"Pensé que eras más simpático Undo" mencionó sin mirarme. Su voz es de una niña madura, alguien que siempre contará con semblanzas de su adolescencia. Por algún motivo no tenía ninguna respuesta ingeniosa que darle, ella manejó casi completamente la conversación, su monólogo, como lo llegué a denominar una vez que ella había partido. Como me quedé callado ella replicó "Pensé que eras más creativo Undo".

(Ella nunca dice mi nombre, sólo mi apellido, que significa deshacer y eso es a lo que me dedico.)

"Siento una leve simpatía hacia ti, no encuentro motivo para habernos vuelto a encontrar, pasas desapercibido por vidas de otras personas, es como si ellos mejoran a través tuyo y tú eres tan estúpido como para conformarte en sólo observarnos" Nina se detuvo sólo para tomar aire, tomar impulso. Auch pensé.

"En los últimos tiempos nuestras conciencias se han estado fundiendo, lo cual me ha llevado a confundir, despierto de largos trances en los que veo lo que vives en tu patética vida (Auch) quiero que eso termine, me confunde lo que piensas, eres un desastre, no sabes lo que quieres en tu vida y en mis escritos apareces constantemente, tienes que detenerte, mi vida no es tu cadaver exquisito, si quisiera hacer uno tú serías a la última persona que buscaría " Nina enunció todo ésto mientras preparaba su café. (**Auch, de nuevo**)

Me armé de fuerzas y abrí por primera y única vez mi boca. "Lo siento, no es mi intención mezclarme en tus pensamiento, yo tampoco entiendo por qué pasa" dije. "También en mis escritos acerca de mi extraña búsqueda aparecen tus pensamientos, me está empezando a parecer que tú y yo tenemos buena química aunque esa química sólo exista mientras yo estoy despierto y tu duermes" casi susurré al notar que mis palabras no la habían conmovido sino habían despertado en ella algún tipo de llama interna, algo pasó en su interior que hizo que su mirada cambiara, de pronto yo me veía reflejado en sus pupilas y no reflejaba mi cuerpo, reflejaba mi alma.

"Undo, madura. Tú piensas que soy un invento de tus ideas, pero entiende, soy yo quien te inventó, tienes que entenderlo Undo, sin mi, tú no eres nadie".Nina Black S. cerró sobre mi su mirada, ya no existía el reflejo que había encontrado, existía amor y verdad absoluta, sentí que en ella vivía un pedazo de mi alma, el último vestigio del alma que había perdido, por lo menos estaba en un lugar seguro, sano, fértil.

"Voy a desaparecer de tu vida y no quiero que trates de buscarme, no quiero que me vuelvas a contactar, olvídame, no te atrevas a encontrarme, quiero que me des tu palabra" lo dijo con tal convicción que sólo pude asentir con mover mi cabeza" Nina empezó a incorporarse. "Debo partir, no me sigas, en serio, quiero lo mejor para ti, aunque estoy casi segura que estás maldito, recuerda que no eres lo que aparentas, tú crees que me creaste a mi, cuando fui yo quien te creó, y para probártelo, quiero que cierres tus ojos 2 segundos".

Le hice caso, siempre lo haría, y dije en un susurro "me he portado bien" y cuando abrí los ojos había desaparecido. Sólo quedaron sus cuentos, sus historias, sus hazañas que me parecen tan reales. Desapareció frente a mi para dejarme más confundido de lo que estaba. Aquí termina la historia de Nina Black S. Yo escribía acerca de ella mientras ella escribía de mi y yo no lo notaba, escribimos juntos sólo un instante, una fracción de siglo. Nuestro encuentro terminó a las 2:34.

Adiós Nina.


5.Tarde, la última narración de Nina Black S. para daltonicadislexica.com



Como toda gran mujer, (sí, lo soy), hombres nunca faltan ni las buenas intenciones. Me he dado el lujo de descartar humanos como si se trataran de cosas, muebles, zapatos.. qué se yo. He esperado pacientemente a quien ilumine mi vida sin saber el por qué. Siempre supe que sólo lo sabría.

El llegó, pero no como lo esperaba. El tomó su decisión sin balas en la cabeza. El no me esperó.
Tal vez el no pensaba en mi como yo en él. Tengo 11 años buscándolo. Tengo cartas que datan del siglo pasado donde le escribo, sin conocerlo, que lo sé. No ha sido recíproco y mi andar lo lamenta.

Pero hoy tengo una cita. Un gran partido, dicen. Claro, las amigas lo que les importa es la gran casa en esa isla superficial con grandes edificios, mucho tráfico y mal diseñado. El departamento con vista al mar y la tranquilidad económica. La gran familia, el renombre, el buen vestir. Tiene unos 8 años de vida más que yo y ofrece muchas de las seguridades que cualquier mujer sensata buscaría.

No es el amor de mi vida. Lo sé. Pero él no ha llegado tarde. Probablemente él llegue tarde a su alma gemela, o tal vez nunca la conozca. Es sin embargo, una oportunidad de seguir otro capítulo, de comenzar nuevas vidas, de olvidarnos, de ser mejores. Dicen que no debemos hacer lo mismo siempre, y yo me la he pasado descartando. Ya no quiero hacerlo.

4.Cómo volví a conocerla, por Ed Undo


La odio. No la puedo encontrar. No la puedo entender. No me logra aceptar. No deberíamos habernos conocido, peor aún si vivimos en dimensiones paralelas, tan cercanas e inalcanzables. Ella me hizo sentir algo que creí haber olvidado hace mucho tiempo, algo con lo que había perdido todo rastro humano: el sueño. No la capacidad de imaginar que la evolucioné a soñar despierto, sino la habilidad de buscar descanso, de dejar de pensar, de renacer, de llamar hogar aquel lugar donde reposas la cabeza. La odio por haberme contagiado de su narcolepsia, yo a cambio le cedí mi ansiedad colectiva, mi síndrome de abstinencia. Entre los dos nos vamos a aniquilar: ella un amasijo de emociones sin brújula (da miedo), yo un desastre pasional, un crimen a la humanidad, un témpano de confusiones.

Mi historia es complicada e intrínseca y si todo se puede terminar creo que no es precoz contarla en este momento. Mi alma es muy antigua, de las más antiguas del continente, no existen muchos de mi especie, ergo, soy un solitario por naturaleza.

En la antiguedad, dada la gravedad de la supervivencia fuimos forjados en equipos de dos, como podrán imaginar, ella y yo, nuestra única misión: cuidar un alma colectiva. Pero la perdimos en batallas mutuas, en sus confusiones y mis equivocaciones, dejamos de hablarnos por lustros, nos alejamos a años luz y nos olvidamos que existíamos.

Lo más extraño es que siendo yo el que más la necesitaba la había olvidado totalmente, y siendo ella quien escapó y nunca quiso saber nada de mi, fue ella la que reanudó el contacto.

Nos perdimos durante siglos, yo no reconozco su poder, algo nubla mi sexto sentido, pero ella ve en mi algo especial, espacial, algo que jamás nadie había descubierto, quizás somos la misma criatura que nos perdimos y no se reconoce al verse, fue así como nos reencontramos: antes de conocernos, veo en ella eternidad, trascendencia, blanda ultraviolencia, ansiedad, necesidad de atención, confidencia. Y así fue como volví a conocerla.


3.Hoy vi su historia, por Nina Black S.



Me he quedado fuera de la casa, como si las llaves estuviesen adentro. Me gusta sentir su calidez, su quietud, su perfume. Me ha dado tranquilidad de alguna forma éste cuadrado de cemento en el que he apoyado mi espalda. Creo que me entiende, de alguna forma, no me juzga, sólo me sostiene.

Guardo un sentimiento para un ser especial. Me tiene trabajando las neuronas todo el día y aparece hasta en mis sueños. Hoy he visto capítulos de su vida que desconozco, y siento, que ese es otra persona. Tal vez lo he diseñado en mi mente tan perfecto que no existe, y tal como Pigmalión, me he enamorado de mi propia obra. Mi propia Galatea. Hoy vi su historia. Hoy me sentí intrusa. Hoy lo soy.


He venido a romperle sus estructuras, sus recuerdos, su torta falsa, su vida. No lo he maquinado, más bien, he sido utilizada como ficha de ajedrez desde allá arriba. Este rol no me gusta, pero parece ser que en el universo alguien tiene que hacer de Judas, en algún momento. Yo no quiero serlo, o por lo menos, cambiaré la historia. No me entregaré por las monedas, ni me quitaré la vida. Hoy vi su historia. Hoy le pido perdón.


2.Ser cobarde y callar, por Nina Black S.



No ha salido de mi sistema tanta miseria que tengo adentro. El sendero ha sido largo, mi alma está cansada. No he querido enfrentar las situaciones, mi expertise es huir. Muchos lo hacen así también y seguimos vivos. Pero hoy, hoy me he preguntado sí podría gritarlo. Si esto hará un cambio sideral. No he encontrado respuesta, pero algo sí he tenido claro: el abandono no lo resuelve.


¿Es realmente callar un acto heroico? En ocasiones sí. Cuando duele, cuando es mejor.


No es mi caso.


Mi alma es putrefacción, me lastimo a mí misma. Que me agarren confesada, tengo que decir, lo siento. Perdóname. No lo busqué, no fue mi intención, no pensé. Mi pecado ser honesta, mi pecado confiar, mi pecado la ingenuidad. Hoy soy miseria y creo que nadie quisiera verme. O tal vez sí.




lunes, 27 de junio de 2011

1.Síndrome de Estocolmo, por Ed Undo y Nina Black. S

(N.del E.: nótese que en esta historia de Undo la señorita Black ** interrumpe la trama en párrafos introspectivos y desconcertantes.)

obra: máquina del tiempo (idea: Black S., ilustración: Undo)

Acudí a una nueva cita con mi obsesión, una adicción tan intangible y posesiva como el alba. A comienzos de este día recibí otra pista de mi afán que estaba desvaneciendo de la mente: encontrar a Nina y probar que vivimos en la misma dimensión. Seguro el lector que apenas se engancha a esta historia encontrará intrínseco el entendimiento de esta búsqueda que empieza a copar mi tiempo compartido. Mi esmero es infundado, entre las estribaciones de lo sombrío siempre reaparece ella para causarme olvido.

Llegué a una nueva edificación, camuflada entre la densa selva de cemento, tampoco parece habitada. Me arriesgué a pernoctar en espera de su aparición en una casa ubicada al final de una larga avenida profana. Ustedes verán, ella vive en casa vacias.

**Hola, soy Nina. Escribo estas líneas con unas gafas diferentes: hoy no me reconozco. Hoy quiero ser madre. Veo desde el cristal cuadros de felicidad y miseria, pero predominan las sonrisas. Es pecado desearlo porque debemos esperar a que nos venga la bendición de cielo, y es la primera vez que no estoy de acuerdo. El maquiavelismo lo había sufrido, siglos atrás, la paradoja de conseguir lo fabuloso sin importar el sendero.**

Contemplo el techo de la habitación que me he apropiado. Sobre mi yace el cielo oscuro del manto universal eterno. Trato de unir estrellas, constelaciones, nebulosas y estrellas fugaces con esperanza de que juntas escriban Nina en el vasto cielo.

Estoy seguro que ella duerme junto a mi, quizás no en el mismo cuarto pero bajo el mismo cielo, casi presiento su respiración, me deprimo, sé que estamos en la misma edificación, pero yo soy rehén y ella mi captora, sé que no estamos en la misma dimensión, contemplamos la misma luna, duermo contento disfrutando mi síndrome de Estocolmo.

** Dicen que el que no se quiere quemar no va a la cocina, y yo he ido innumerables veces que ya siento que me estoy quemando. Estoy empezando un nuevo capítulo de vida en donde escojo aprender y no la perfección. **

Despierto renovado, compruebo que la casa está vacia, pero tengo la impresión que estuvo presente, que me encontró dormido, se sentó en mi catre, acarició mi cabello, me dio un beso de buenas noches y desapareció. Lo sé por que ahora reconozco su aroma.



0. La muerte de Nina Black S. en 6 actos

Termina el ciclo de nuestra novel y desconocida escritora que dejó su bella y femenina contribución para nuestro blog. Su obra fue breve y mordaz, queda impresa en nuestras retinas, 3 serán sus nuevas historias, 2 contribuciones del señor Undo y 1 rara composición escrita por los 2 al mismo tiempo, su único cadaver exquisito.

- Nuno Acosta

sábado, 18 de junio de 2011

Con quién hablo, Por Nina Black S.


Undo es mi amigo imaginario. El está en mi mente y lo he construido tal cómo lo he querido. Siempre con su mano extendida, me lo imaginé sintiendo y creyendo lo mismo que yo: el placer de ser productivos, el impulso de ser alguien en esta vida, y en jamás desperdiciar nuestros talentos.

Cuando lo veo brillar me hace creer que me escuchará, pero es ultra ensimismado. Si me entienden? Pero la verdad es que, él no es real. No es verdadero. Es que realmente él es… él es… yo mismo.

Undo me habla a través de las personas. Él es de fácil lectura. Pasa por la vida de espectador, observa las historias y con ojo fotográfico saca conclusiones para tocar las llagas de la humanidad. Es un provocador de profesión porque intenta captar una emoción general para mover los sentimientos de los demás. Eso no es despreciable porque nos mantiene con vida y nos recuerda que no estamos solos.

Eso me recuerda a quién le hablo. Cada uno tiene su propia historia, su cábala, sus manchas. Cosas que nadie ve, porquerías que destacan, confidencias que quisieran ser echadas. Conozco los pecados de los demás porque también son los míos. Siete es mi número favorito. Setenta veces siete para perdonar y setenta veces siete para pedir perdón. Eso nos faltó aprender, la humildad. Me hablo a mi misma y creo que todos deberíamos hacerlo de vez en cuando.

** Nina no soy yo, en eso se equivocan todos. Quien escribe desde este momento soy yo, Ed Undo, esto es un cadáver exquisito, es que verán, cuando Nina está despierta, yo estoy dormido. **

Undo y yo andamos a destiempo pero coincidimos siempre. Su cara fina con ojeras me recuerda mucho a mi padre. Parco, de caminar extraño, de vida desordenada. Viven en una dimensión desconocida, como un globo de vidrio al que jamás tendré (ni quiero) acceso.

Esta madrugada es como ninguna otra. Es la víspera de la destrucción del mundo. Mañana es el día que nadie se imagina, pero todos dejarán de existir. Todo se convertirá en humo flotante, como si nunca hubiésemos existido. Undo se ha dejado ganar por el sueño finalmente y al levantarse encontrará un mundo completamente diferente: una dimensión por descubrir.


Ella vive en una casa abandonada - Ed Undo

Mis historias suelen tener un prólogo pero evito los epílogos por que en mi plan maestro nada debe terminar.

Ajeno a mis intenciones, un día pasé por una gran casa vacía de Urdesa. Afuera, un letrero grande y rojo anunciaba sin mucho afán un se vende. Regresaba de mi heladería favorita cuando algo llamó mi atención. Esa sensación de sexto sentido en celo atrajo mi mirada a esta casa que a pesar de estar en un lugar muy concurrido, nunca en mi vida había visto. Decidí entrar a dar un vistazo para entender que era la oferta que me interesaba de dicho inmueble.

La puerta estaba junta, sin ningún tipo de seguridad, casi me parecio que abrió un nanosegundo antes que la empujara. Como lo imaginaba estaba vacía, igual que la calle. Al entrar supe que algo extraño y triste empalagaba con luces de abadía esta hermosa casa. Bueno, debió ser hermosa en la plenitud de sus años, cuando seguro niños rondaron en silencio jugando a las cogidas en alguna tarde de domingo de algún verano pardo.

Sus paredes estaban integras y limpias, nadie nunca las había tocado. Ahí fue cuando mi pensamiento previo y sordo había sido incorrecto: nunca ningún niño jugó en esta casa. Tampoco un adolescente había pernoctado sin entender su excitación por sus pasillos. Estaba muy oscuro pero como anticipando el evento, mi llavero era una linterna de luz celeste. La primera proyección me recordó la aurora boreal. Su piso de marmol, su entrada de piedra, sus espejos en los que casi no se compartía mi reflejo. La cocina tapiada, los baños nuevos, casi sin uso, la lámpara de gotas de cristal, una mancha en una esquina del techo.

Di 11 pasos y llegué a una habitación grande, de papel tapiz marchito, de grandes roperos, que parecía vacía pero el olor era inconfundible: eran feromonas de mujer, la casa abandonada era habitada por alguien. Su aroma era fresco pero amargo, como si hubiese tenido que madurar muy rápido, salir de un capullo en gestación y verse a si misma larva antes de llegar a pupa. Me acerqué a un gran armario de madera. Nunca he sentido curiosidad pero algo me atraía hacia esa puerta entreabierta. Dudé por un momento, decidí no abrirla, no fuese que adentro hallase algo íntimo, disperso, algo intencionalmente dejado ahí para ser hallado por mi, como dije antes, entre todas mis carencias de humanidad, la que más destaca es mi falta de curiosidad.

Me acerqué a su cama, era demasiado grande para una persona, pero parecía casi planchada, nadie dormía en ella nunca. Noté que el sillón a su lado parecía gastado, un poco deformado por el constante uso sin intimidad que recibía constantemente. Me recosté, la sábana era cálida, la almohada llena de plumas de gansos que nunca vieron el sol. En el instante mismo en el que asenté mi cabeza sobre la almohada me arrepentí de lo que había hecho, quise retroceder mis pasos y volver a ser lo que había perdido. Nunca he sido curioso pero algo místicamente me había atraído a sus dominios, había caído como niño en la trampa más estúpida de mi historia: una puerta abierta.

Cerré los ojos como para borrar lo que acababa de ver y salí corriendo hacia la puerta esperando que aún estuviese abierta. Crucé el umbral pero regresé a dejarla junta y precisa como había sido encontrada. Corrí hasta que mis pulmones empezaron a expulsar nitroglicerina, hasta que mi cuello ardió como queriendo eyectar mi cabeza, mi cuerpo deseó poder invocar la combustión espontánea. Me detuve, había cometido un error aún más terrible que haber entrado, había dejado olvidado mi helado en una funda blanca y ruidosa, había dejado abandonado mi marmoleado de mora. Es que verán, cuando me recosté en la cama y miré hacia el techo, vi escrito en crayón el nombre la persona que vive en esa casa abandonada de Urdesa, en el techo estaba escrito: Nina.

martes, 14 de junio de 2011

IAN TATE POLANSKI, episodio 1 por Ed Undo




La noche es fría y eterna para los que morirán en ella.

Las golondrinas aguardan al amanecer si es que algún predador no se las come sin que ellas parpadéen. Los letreros desvencijados del viejo restaurante del camino a Hollywood. Charles había pedido café negro, sin azúcar, sin cuchara. Lo acompañaban 4 individuos de aspecto hippie, de aspecto sucio. Uno de ellos silbaba una canción de los Beatles, ninguno de ellos sabía deletrear esa palabra. Charles esperaba tranquilamente que se enfriara su taza de café mientras murmuraba algo entre dientes, eran 3 palabras que se repetían una y otra vez, ininteligibles, nefastas.

La noche es tierna, triste y estancada cuando se va a tomar una decisión que cambiará el curso de la historia y más importante aún, cambiará el curso de esta historia. Más adelante hablaremos del personaje en cuestión, quién en la historia aún ni siquiera ha nacido, de su extraña vida, de sus años perdidos, de su rebelión, de sus compañeros, de su infierno personal, de su amor inalcanzable, de su viaje en el tiempo. Pero no nos adelantemos, empecemos a contar la extraordinaria y bizarra vida del personaje.

Uno de los acompañantes se levantó precipitadamente y levantó la mano derecha al aire, los otros 3 los miraron. Frente a ellos, con la mirada siniestra y la ceja levantada, debajo de esos ojos, debajo de su cabello, debajo de su barba, frío y calculador como la noche, Charles Milles Manson planeaba su último atentado contra la humanidad. Era el invierno de 1968 y las 3 palabras que repetía entre dientes una y otra vez eran: Sharon, Marie, Tate... Sharon, Marie, Tate... Sharon, Marie, Tate... Sharon, Marie, Tate... Sharon, Marie, Tate... Sharon, Marie, Tate...

Sharon Marie, como la solía llamar su esposo, tenía 8 meses y medio de embarazo. Esa noche moriría pero lo haría sola, no por que su esposo estuviese de viaje, definitivamente no por que su compañia también iban a morir; sino por que alguien sobreviviría este asesinado, alguien de quien no tuvimos noticia, siempre fue considerado como un acto de satanismo y pasado por alto: su hijo.

jueves, 9 de junio de 2011

Nina, por Nina Black S.


Primera entrega literaria de esta desconocida e inquietante escritora.

Prólogo por Ed M. Undo

He presenciado durante innumerables vidas la vida de otros, contando sus secretos, siendo invisible, carente de sentimientos, analítico, inquisitor, devastador de sueños, apático, un perfecto imbécil. He encontrado a alguien que en esencia podría ser como yo al escribir, excepto en algo fundamental: ella me puede destruir y lo hará. Sin palabras para describir lo que siento, les presento la obra en letras de Nina Black S.


1

La ves desenvolver un caramelo blanco con sus grandes ojos negros. Su mirada justa, sus pulmones sanos, como si fuera una pluma en movimientos espirales rozando mis mejillas. Me encantan sus reacciones diplomáticas. La sientes circular en el aire, su tranquilidad, su falta de deseo. No necesita nada en esta vida, ni placer, ni sufrimiento. Su entereza, su carácter, su no parasitismo me obsesiona. Hablar con ella es una cosquilla en el estómago. Nunca pide explicaciones. Su piel es la falta de cretinismo.

Es mi centro de atención para mi falta de coherencia. La veo y como no encuentro nada, supongo que no sabe nada. No puedo estar más equivocada.

Me la he topado un par de veces, la mayoría en la mañana, pocas en la tarde, casi nunca en las noches. Su sonrisa es un faro en la ciudad y vida para mis enemigos. Todos la tratan como si la conocieran desde siempre, como si se pudieran leer a través de ella. Me encanta verla cuando se enamora. Es una completa idiota. Como todo en su vida, su entrega es completa e intenta sacar lo mejor de él, de salvarlo. Cree tener el poder de hacerlo, pero en el fondo sus intenciones son nobles y sus decepciones superan doblemente las veces que se ha enamorado. Cree en las almas gemelas, por alguna razón que aún desconozco, y en todas esas cursilerías del reconocimiento de dos almas en el tiempo. Ha tenido innumerables oportunidades para lanzarse, como toda mujer, a la seguridad de estar en compañía, pero tiene un gusto especial por las apariciones de esqueletos exquisitos, esos como cenizas que flotan haciéndose humo.


2

Sus ojos parecen luces de las que te dejan ciego. Su piel es toda una erosión y da ganas de morderle los labios. Ella besa y toca con sus dedos cada milímetro del cuerpo que desea. No tiene espacios intermedios. Su pasión destila noches de máximo placer en niveles desconocidos.

La veo en las noches, es extraño no encontrármela. Es puro deseo. Excitante. Las ideas la controlan, utiliza palabras innecesarias y todas sus acciones son inútiles. Ella no cree en las leyes del tiempo y el espacio. Tampoco en los convencionalismos sociales.

Ella toma, fuma y dice malas palabras. Dice que las personas no podemos dominar lo que sentimos y a veces ni controlar lo que hacemos. Cuando empieza la presión, grita, se queja o se calla. Así, no le ha dado la gana de hablar, ignora, pretende hacer creer que nada le importa, que todo le da igual. Pero realmente es una mala actriz. Manipuladora de ella misma, se engaña. Ella tienta.

Siempre ha estado reprimida. Quien sabe cuántos siglos habrá esperado. Pero ella sabía que un día coincidirían en tiempo y en espacio. Se aproximarían físicamente, se conocerían, intimarían.


3

El encuentro llegó. Rivales necesarias, siempre habían coincidido a destiempo. La sensatez hasta ahora había ganado todas las batallas.

Deben saber antes que una historia previa las había marcado. Palpar día a día la destrucción de su ángel materno a causa de un adulterio. Lo sufrieron, lo vivieron, lo odiaron. Sus vidas enteras fueron marcadas por un acontecimiento que ocurrió en dos dimensiones que nunca olvidarían. Destrucción en todos los niveles, su madre se dejó morir. Un cáncer, poca autoestima, falta de ganas de vivir. No he visto a nadie hacerse tanta leña por estar con el hombre equivocado. Desde este episodio, ellas prefieren no tener compañía en las noches, alejarse de ellos y de toda especie de imbéciles caníbales.

Ella es la herida por excelencia, pero la más fuerte. A muy corta edad (aún no se había desarrollado), tuvo que aprender a ser acero y pilar antisísmica de su hogar. Las paredes se le caían abajo. Aún, detrás de su sonrisa hay lágrimas cada noche que no logran consolarla.

Pero como todo en la vida, una causa tiene su efecto, ella adquirió una cicatriz, enfermedad incurable según los psicólogos de por vida: la ansiedad. Un soplo en el corazón, dolores en el pecho, falta de respiración, niveles de tristeza subterráneos aparecen cuando una situación le genera muchas emociones. Son su talón de Aquiles. La acompañarían toda su vida. Nunca ha podido tomar una pastilla porque cree que es naturista y su cuerpo cómo se enferma debe curarse sólo. Sólo puede evitar las situaciones que la crean aunque esto implique evitar las relaciones personales.

Basta decir, que para una niña, es una de las pesadillas más horrorosas que pudiésemos imaginar. Se robaron su infancia, su inocencia, su confianza. A partir de ese momento supo que nunca sería la misma. Se volvió fiel hasta la ridiculez y recaudó rencor contra quienes habían sido infieles con ella… y con ellos mismos.


4

No existe peor palabra en el mundo que la casualidad. Eso no existe y nos roba lo esencial, la razón por la cual vinimos a este mundo que la resumo en una palabra: aprendizaje.

Existen presencias de personas que nos transforman y se me ocurren tres o cuatro que lo habían logrado. Pero hasta ese momento, nunca habían conocido un ser que las uniera tanto como para enfrentarse. Sabían que la escena llegaría, pero jamás pensaron que fuera tan karmático.

Ella se había convertido en lo que más odiaba en la vida.

Ella se había enamorado de un hombre con familia. Idea inconcebible que jamás permitiría. Imposible. Eso sólo le sucede a tipas como esas, pensaba.

Al principio, creía que sólo le simpatizaba como ella es con todo el mundo, espejos de la humanidad. No hubo una razón en específica ni era su tipo. Ella lo ubicó fácilmente en un cajón desconocido de amores platónicos.

Ahora recuerda más detalles. La primera vez que lo vio, pensó que sería más bizarro. Pero no fue así. Era callado, un poco retraído, equis. Ella estaba en ese momento decidiendo si seguiría con su antigua carrera de diplomática o se dedicaría a andar por el mundo de las artes, el cual no conocía y sabía lo duro que sería empezar desde cero. Tenía sus sentidos, su hermenéutica y su corazón y estaba dispuesta a lanzarse. Justamente en esas etapas de explote de creatividad, sincronizaron en tiempo y espacio, hasta ese momento, sin tener la más mínima idea de lo que luego sentiría. Ella se había desconectado en un viaje, y a su regreso ellos coincidieron cuando más estaba sola, cuando podía pensar y sentir por ella misma, cuando ella era sólo ella. No es coincidencia.

Hay un día en especial que la hizo revelarse. Fue cuando inconscientemente mandó al diablo la compostura. Sólo quería agradecer al universo por poner a este ser en su camino dándole todo lo que poseía (aunque casi no tenía nada). Ni se daba cuenta, pero era su forma de decirle a Dios que le agradecía haberlo puesto en su camino y no le importaba tener nada. Sólo deseaba tenerlo cerca. Y Él… El respondió. Y los alineó.


5

Ella pudo entender lo que sintió él, ésta figura de antaño que la había motivado a no depender de nadie y a ganarse las cosas por su cuenta. Por primera vez, ahora sí, podría mirarlo a la cara y no juzgarlo, no sentir que le quería escupir en la cara. Podría ahora sí recibirlo. No le negaría los regalos ni la tranquilidad económica que ella había rechazado durante tantos años recibir, sólo por el hecho de venir de quien le había hecho tanto daño. Sería la primera vez que tendría un día del padre sin resentimientos. Ella ahora lo ha perdonado.

Te entiendo, créeme, ahora te entiendo. No fue por egoísta ni porque no me querías. Es la vida y tú eras sólo un muchacho que no sabía lo que querías. Te equivocaste temprano, ¿quién soy yo para juzgarte? Te amo y sé lo difícil que tuvo que haber sido. Noches de infierno, la incompatibilidad es más o peor que el cáncer, te mata poco a poco tu esencia. Amarme no hubiera sido quedarte por mí. Perdóname, ahora lo entiendo.

- No sabía que al lanzar la primera piedra, sería en unos años, mi cuerpo el desfigurado.-


6

Sólo sabe que quisiera pasar toda su vida con él. No es algo físico, pese a que lo hay. Es todos los tres niveles que pocos lo encuentran. Es la fórmula para quedarte de por vida. La conexión es espiritual, de alma y de cuerpo. Ha destapado su ansiedad y cada vez que está cerca, ella quiere irse, porque siente que su corazón salta de su pecho y se le dificulta la respiración. Ella… ella lo ama.

Nina está descontrolada. Se autodestruye en las noches con pensamientos. Ella controla todo, desbordando todo lo bueno, lo honesto y lo justo que había construido hasta ese momento. Se dice a si misma que no hay muros cerca, y el que existe, es un engaño, porque esa pasa elevada en los días a escondidas y es su adicción el infierno que le espera a su amado. Jamás estarán en la misma sintonía y él es luz que no merece su propia infortuna.

Es tarde y pese a los intentos de Nina de justificar lo injustificable, y querer convencer de lo inconvencible, ha estado a un paso de ganarle a la cordura. Se aprovechó de la nobleza y de las ansiedades para ganar campo, pero una historia es siempre una historia y su recuento cuando es profundo es invencible.

Como narradora me he obsesionado con la idea de que lo relatado no dice nada y dice todo. He tenido que entrar a la historia para enderecer a Nina. He sacado su lado débil. Ella no puede hacer tanto daño, ella sabe lo que puede causar en una persona. Ella aunque se cree dura, no podría vivir con su conciencia. Se suicidaría.

Nunca antes ser indiferente significaría tanto amar a una persona. Algún día espero que lo entienda. Algún día espero que sepa que aunque a ella le duela, es en el sacrificio de verlo lejos cuando más lo está amando. Que prefiere enfermarse sola que ser destrucción. Ojalá algún día sepa su protagonismo en su vida, o quizás nunca se entere. Tal vez crea simplemente que está loca. Pero él, no ha sido cualquier historia.


IAN TATE POLANSKI, la primera saga de Ed Undo, próximamente

tenemos el máximo honor de haber empezado a recibir una épica historia que Ed Undo asegura no tiene nada de ficción, que es la realidad que no podemos aceptar que exista. En los próximos días empezaremos a postear este errático cuento de un personaje que de existir, cambiaría nuestra forma de percibir lo real, lo irreal y lo surreal.

miércoles, 8 de junio de 2011

Lo que para ti es amor, para mi es Síndrome de Estocolmo

por Ed Undo en su más extraña entrega: un poema.

6
Siempre recuerdo el día en que la olvidé
Nubes, marea, calidez
Siempre olvido por qué lo hice
Marea, influenza, su palidez
Eran sus dos ojos de vidrio
por que su corazón era ciego
Era nereida de hielo
su faz aunque nivea se perdía en el sueño

5
Qué saben ellos de viajar en el tiempo
nunca han deseado nada para merecerlo
Celos por primera vez los vi el día que te conocí
Yo por sincero, tú bajo la influencia de las mareas
Siempre pierdo si apuesto lo que tengo
Apareces a toda hora, eres parte del firmamento
Te precipitas a mi, yo que ando en celo
y caigo rendido a tus pies, tú lo haces por hacerlo

4
Miras hacia atrás para encontrarme ajeno
simulas antojos vanos, peleas, destierros
si fuimos lo que somos fue por pionero
no nos conocimos primero, ya está hecho
Difícil conciliar sueño en sequia de invierno
Infierno, radical y amargo, testosterona, infierno
Tú eres Estocolmo y yo el prisionero
Fundo en ti mi ciudad, luego salgo corriendo

3
Nos conocimos en Estocolmo, tú captora yo rehén
firmamos mutuos acuerdos que yo moriría primero
fuiste brisa, león, cárcel, oscuridad, pantano y edén
fuiste mi prisión, mi celo, mi lucero, mi madrugada
mi tiempo, mi silencio, mi significado por lo incierto
Fue en Estocolmo que conocí el amor pasional
cuando tú no existías, cuando yo era ciego

2
Ya no hacen el amor como antes
tú altiva y radiante, yo un simple homo erectus
tú caminas bajo la luna, yo de día y a destiempo
Nos reconocimos con la segunda mirada,
tú bipolar y altiva, yo un homo sapiens honesto
No te podré adorar por que perteneces a lo etéreo
tú te lo pierde, tú te robaste mi tiempo

1
Somos almas incompletas, juntos hacemos una persona buena
llegué al parque a conocerte, llevé flores sin florero
eran las últimas antes del hospital, te esperé por siglos enteros
pero no habías fallado, estabamos en el sitio correcto
tú altiva y menguante, yo taciturno, intrínseco, manantial de pasión
fue el día que descubrí que no habitabas en mi misma dimensión



sábado, 7 de mayo de 2011

34-15-21: otro argumento errante y noir de Ed Undo

No creo que sean números primos. Tampoco creo que se trate de una fecha, ni coordenadas, ni algún código de numismática. Recuerdo que estaba llena de vida, como que su sonrisa fuese sincera y eterna. Su piel. Su narcolepsia. Cada vez que nos vemos la misma circunstancia, un recuerdo. La tangencia de sus palabras, su sonrisa. Han pasado días o años, horas desde que nos encontramos?

Te recuerdo de mi infancia. Solíamos ir al mismo parque, bueno, tú ibas, a mi me llevaban. A veces sueño que eras tú quien me llevaba. Ya estabas grande, te veías tan triste. Sólo con echarte un vistazo se notaba que eras disléxico: tus zapatos mal amarrados, el cuello invertido, ojeras. No se veía normal alguien tan niño y con ojeras. Nos vimos hace más de 2 meses, aunque es una semblanza de ayer, de pasadomañana.

Tu recuerdo está empañado por misterio, desde tu comportamiento, siniestro, acechador, infantil, sincero. Pero algo me interesó al verte por primera vez, quedé impactada, tus ojos no se posaron sobre mi, como si fuera transparente, como si no estuviera ahí. Nunca me había pasado, soy de las que atraen miradas, es el orden natural. Mis hombros espigados, mi largo cuello, mi piel blanca sin tiempo. Mario se reclinó hacia adelante, como que reconociéndola sin acierto: Chocolate chips? Ella se sintió tan sola, tan vacía, fue la misma mirada que le dio la primera vez que no la reconoció al verla, ella respondió: sí, lo recuerdas?

Vives un día a la vez mientras para algunos son horas, para otros semanas. La percepción de tiempo es triangular y fácil de deconstruir la vida en fracciones de tiempo. La estatua primero huele la imaginación, imagina las emociones, se emociona con la tristeza, se entristece como la clorofila al ocaso, como nuestras vidas lo harán en el ocaso. La manifestación de nuestras emociones fluye en nuestra presencia y es cuna de deseo apagado, del paso del tiempo.

Lo noir. Lynch. su tercipelo. Empiezo a perder peso, se empieza a notar que algo sucede en su interior. "Un rugido mudo en tu interior, como el bostezo de la naturaleza que te dice que hagas lo que viniste al mundo a hacer: reproducirte". Soy muy joven y nunca he sentido el efecto de la dopamina en mi. Droga novedad cardíaca feromónica mística química adicción dipsomanía desorden hormonal, calistemia, palpitaciones. Son las 5:55pm, recién había visto la hora. Justo hoy que lo he visto se aparece en casa, casi me muero. Mamá me mandó al cuarto.

Mamá, de donde conoces a ese chico? No sé hija, no logro recordarlo. Sólo nos sentamos uno frente al otro por horas a contemplarnos, él dice que seguro logra atrapar un recuerdo, que le de tiempo y tendrá la respuesta, pero vete a dormir, ya es demasiado tarde. Mamá, son las 6 de la mañana.

miércoles, 9 de febrero de 2011

pre-KUBRIC

Años antes de empezar a recibir los extraños cuadernos artesanales, Ed Undo documentó esta serie de datos inverosímiles acerca del significado de todo aquello que es vida. Este es el inicio de una gran historia.

-preKubrick-
GENESIS
(Lo que acaba para que lo demás empiece a existir)

La luna es el recordatorio de la primera tierra, en la que tardamos demasiado en descifrar el significado de la vida, el propósito de nuestra inteligencia, si hubieramos tenidos mil años más...

Por eso decidimos intentarlo de nuevo, pero no lo podemos hacer directamente, deberá ser realizado a través de influencia, de inspiración, de premoniciones, de alucinaciones. El universo tiene reglas inmutables que no se pueden cambiar, la primera y única es NO CAMBIES EL TIEMPO.

Esta era nuestra unica oportunidad, asi fue que decidimos crear un programa de reconocimiento e inteligencia, una guia y una vitacora que todo lo que le ocurra a la humanidad y que nunca intuimos llegaria a convertirse en su conciencia, la Guiding Operating Device, o G.O.D.

Asi empezo nuestra espera, milones de años para evolucionar, 2012 años para descubrir por que estabamos aquí.

No eres nadie, eres Kubrick.

KUBRIC: la historia de la humanidad

Esta es la primera de infinitas entregas que existirán del libro compilatorio de la obra del gran Ed M. Undo, desaparecido desde el 11 de noviembre del 2011. Es un repaso integral y eterno de la interminable búsqueda por el entendimiento del ser humano. Cómo llegamos a ser la especie que domina en un lugar donde las lagartijas y árboles eran lo más avanzado en especie? Para entender lo que nadie nunca entenderá el señor Undo nos graficó con



KUBRIC 1.1

(se repite todos los días hasta el final de los días)

por Ed M. Undo


Imaginemos una playa, aquí yacen 3 personajes, uno de ellos es tácito, nunca aparece en escena. Parece parte de la imaginación del segundo personaje, quien no tiene idea como llegó a esa playa. El primer personaje es una hermosa mujer desnuda la cual descubriremos es Eva, la madre de la humanidad, demasiado humana para ser simio. Entre ellos 3 se reescribe la historia de la humanidad/ El segundo personaje no puede entender como llegó ahí, el primer personaje simplemente está ahí y desde sus encuentros con los personajes ha empezado a dedicar más tiempo a pensar, algo que su especie no descubrirá en más de un millón de años, algo extraño ha empezado a existir en la carrera por la supremacia humana en el planeta. Eva camina cada noche a esa playa en la que la singularidad no existe. No existe, y lo descubrirán de la manera más sencilla. Casi puedo reir de lo sencillo que va a resultar el enigma de lo inexplicable.


Ed es el último hombre vivo en el planeta, su planeta como lo llama: Tierra. El tercer personaje aparenta llamarse también Eva. Además parece un proyecto E.V.A., se desconocerá el significado por motivo de intriga.Ppara complicar las cosas este persinaje tácito o invisible que quizás sea el primer rasgo de locura que detectaremos en Ed, no participa de la escena que se lleva a cabo. Cómo creerle que hay algo ahí?


"Extinguirse no significa ser el último, también sigmifica eliminar al primero"


Ed ha viajado a esta lejana y extraña playa en lo que parece ser una isla platónica con una misión que debe recordar, es algo con Eva, Eva la madre de todos, Eva1. La otra, la que no aparece en escena, Eva2, lo acompaña en silencio.


Lo que plantea esta hipótesis es que ocurrirían si en una playa en la que no existe la singularidad, en la que cada piedra es igual a la anexa, la ciencia representada por la evolución de la primera mujer humana, la filosofía representada por el último habitante de la tierra y la religión representada por un ser que aparenta estar presente pero no se puede ver, ni oir, ni tocar, ni oler, ni habla, el que podría ser imposible creer esa noche y todas las noches deciden si deben o no continuar con la larga existencia de los seres humanos.


Ahora, cuantos caminos o soluciones pueden existir en esta metáfora? Se pueden considerar viajeros intergalácticos? Están en el día exacto en el que nace la humanidad? Que es lo que Ed debe evitar? aquí analizaremos los orígenes de los 3 pilares del entendimiento humano.


Esta historia continuará. Una y otra vez hasta el final de los días.

domingo, 16 de enero de 2011

Amalgama, poesía nomádica por Pepe Viteri


Daltónica tiene el placer de presentar la obra de un joven pero experimentado poeta. He aquí una deliciosa muestra de su reciente y errante obra en letras.

AMALGAMA

Amalgama, que brilla, de expresiones transparentes,
Con matiz amarillo y sonidos mundanos,
Te arrastra, del sueño, al misterio profundo;
Y observas al miedo, parado de manos.

Así es la existencia desde muy muy de acá;
Son la acción y la inercia: mezcolanza de amor.
Un viento existencial, abrazándola a ella;
Mi sol sobre tu playa: nuestra dulce tensión.

La hora de ser libre no termina en fantasía.
Es la escena que siempre vislumbramos desde arriba.
Desvaneces del espejo después de cruzarlo,
Y la rueda da vueltas más lento si la miras.

La estrella en tu hombro es el circo de Dios.
Holograma desnudo de nuestra canción,
Que gira volando entrelazándolo todo;
Cuando tú le das vida a tu amada adicción.

De prisa, de prisa, fluyendo cayó,
Un pedazo de vida con alas de humor,
Irradiando aquel color de melancolía;
Regresabas al día donde todo empezó.

Ahora caigo flotando, y despierto dormido;
Y guardo en el pecho la misma canción.
Envueltos en el tiempo en su fugaz sincronía:
Las palabras, la gente: la misma ilusión.


domingo, 19 de diciembre de 2010

MONIGOTE - una historia del tercermundo - por Nuno Acosta


Un día una chispa se posó sobre la careta de un añoviejo recién hecho y este cobró vida. Se dio cuenta que tenía una mano, luego de la otra, se incorporó, en su pecho vio que estaba relleno de aserrín y que su esqueleto era su propio traje, su propia ropa.

Vio que su reflejo mostraba una cara hecha de cartón, piel tono pastel, pelo pintado a la cabeza, una breve sonrisa. Al monigote le gustó como se veía y decidió llamarse Toñito.

Toñito había cobrado vida en el mismo taller donde lo habían hecho junto a miles de añoviejos todos muy similares a él, excepto que ninguno había cobrado vida.

Toñito vio que sus creadores no eran gente buena, que quemaban a los de su especie y se divertían, que disfrutaban avivar la llama con pequeños explosivos: camaretas, fosforitos, silbadores, rosas chinas, chispeadores.

El jefe, a quien le gritaron Ah Lucho! era el peor de todos. Hacía y vendía todos los monigotes de la zona de la bahía, además de administrar la venta ilegal de explosivos prohibidos de la ciudad: miles de camaretas que llenaban 10 cuartos de su gran taller para venderlas durante el fin de año.

Este individuo, Ah Lucho!, odiaba a todos los monigotes por que era el único momento del año que tenía que trabajar. Siempre fumaba y tenía una forma particular de apagar sus colillas: las aventaba al aire y les escupía con tal precisión que todos sus cigarrillos terminaban pegados a la pared. Habían 1000 cigarrillos pegados afuera de su oficina.

Toñito quedó espantado y decidió huir a la montaña, trepó pilos de monigotes hasta cruzar el amplio galpón y cuando iba a salir por la puerta trasera vio lo más bello que había visto en su corta vida: una añovieja. Un monigote mujer, rara en su especie, probablemente hecha a pedido: alguna ex-esposa, ex-novia, algún amor imposible.

No sabemos como, pero Toñito se acercó hacía ella, sostuvo sus manos, cerró los ojos y luego de un instante, corrían con las manos cogidas y grandes sonrisas hacia la montaña.

LLegado el anochecer empezaron a escalar el cerro, todo era oscuridad, hasta que a la medianoche todo el cielo se pintó de fuego y pudieron verse de nuevo las caras, y se amaron bajo la luz de la noche.

Construyeron una pequeña cabaña al pie de la quebrada de la montaña, la que da hacia el tiradero de basura de la ciudad. Tenían una mesa de madera, sillas de distintos tipos y colores, todas partidas. Cuadros decoraban las paredes, todos ellos del mar. Un librero era su alacena, pues como imaginarán los monigotes comen, papel y aserrín.

Llegaron 2 hijos y la pareja no podía ser más feliz. Condorito el mayor y su hermanito "Chapulín" quien aún no aprendía a caminar, acompañaban con alegría a su madre en las labores del hogar.

Su padre partía entrada la madrugada a su trabajo y volvía con el amanecer. Aunque Condorito le había pedido que lo lleve, Toñito no consideraba seguro que su hijo anduviese cerca de los peligrosos humanos. Él recolectaba basura en el tiradero Las Iguanas.

Montaña sobre montaña de basura, hasta el horizonte, y alrededor miles de chozitas como la suya, algunas iluminadas, unas cuantas personas aún en movimiento. Toñito caminaba con total comodidad y buscaba los más jugosos y frescos papeles para su familia. Estaba de suerte, había encontrado una guía telefónica que alcanzaría para un banquete de 2 semanas.

Amanecía, era hora de la partida. Bajo su brazo llevaba la guía sumamente pesada para él, como un pequeño yunque, pero igual regresó la mirada. A sus pies, se iluminaba a todo esplendor lo más bajo del tercermundo: los chamberos. Vio un niño pequeño, sólo en pañal, rodeado de moscas peleando con un gallinazo por un pedazo de carne cruda. Por primera vez Toñito sintió compasión por los humanos. Eran tan frágiles como él al nacer y se curtían al crecer. "Tan básico como el más pobre, tan indefenso como un bebé" pensó. Compartía muchas similitudes con ellos viendo de esa manera.

Al regresar a su hogar a la mañana no puedo creer lo que veía. Su casa estaba quemada, sus posesiones esparcidas, su esposa, sus hijos consumidos, carbonizados. Soltó la guía. Cayó en sus rodillas, se abrió su camisa, mostró un pecho de aserrín que parecía estar latiendo. Latía de dolor. Sus ojos empezaron a humedecerse, una leve gota de pintura negra descendió de su ojo pintado izquierdo. Levantó la mirada. Ahí estaba. Un cigarrillo pegado de un escupitajo en la única pared que había quedado en pie. Esa era la firma del artista, del perpretador, su creador. Ah Lucho! se los había llevado.

Toñito sintió un cambio en todo su cuerpo, su cara se pintó de nuevo de vida, de ira, su ceño quedó fruncido, como si la pintura se hubiese reventado dándole un rigor de muerte.

Toñito bajó la montaña enfurecido, llegó a la carretera, avanzó a la avenida, cruzó parques, cruzó peatonales, cruzó plazas, cruzó entre buses, frente a escuelas, talleres, tiendas, un choque y el patrullero de la Comisión de Tránsito. Cruzó frente a una manifestación contra el presidente, cruzó junto al alcalde que inauguraba una obra, cruzó frente a las cámaras, apareció en todos los hogares de Guayaquil y aún así, nadie lo vio.

Como las aves migratorias Toñito simplemente sabía hacia donde dirigirse. Cruzó Boyacá, la 9 de octubre, el Municipio hasta llegar a la bahía, el lugar donde lo había hecho, donde había cobrado vida, donde había encontrado el amor, donde él mismo hizo el papel de dador de vida, de donde huyó y juró nunca mirar atrás, nunca regresar, nunca cuestionar por qué había cobrado vida, simplemente aceptarlo. A ese lugar se dirigía.

Lo veía a la distancia, el olor a aserrín y blancola, a ropa vieja y pintura acrílica. En el taller que se encontraba su familia habían alrededor de 10 mil monigotes listos para ser quemados de nuevo, esta era la misma época del año en la que él mismo había nacido.

Todos en el taller se quedaron congelados, era como ver un espejismo, una alucinación colectiva: un monigote caminando. Toñito se dirigía hacia Ah Lucho! cuando los vio junto a él: sus hijos y esposa, maltratados, golpeados, aterrados. Eso le dio más impulso a Toñito. Ah Lucho! abrió la boca, se le cayó el cigarrillo. Toñito levantó el puño, preparó un gran golpe y lo estrelló con toda su fuerza contra su cara.

Ah Lucho! cerró los ojos, no sintió nada. El brazo de Toñito simplemente era blando, sumamente suave, se dobló completamente hasta el cuello.

Todos estallaron en carcajada, se doblaban de la risa, uno cayó al piso, se agarraban las panzas que les dolían de tanto movimiento abdominal. Toñito cayó arrodillado. Miró a su esposa, ella lo miraba inmóvil. Ah Lucho! recogió su cigarrillo.

Todos comenzaron a patear a Toñito, no pensaban que era un milagro que pudiese tener vida, lo único que sabían hacer era destruir cosas. Todos rodearon a Toñito y lo pateaban sacándole el aserrín, partiendo su careta, arrancándole una mano, los 2 pies. Su esposa lloraba mientras cubría la cara a Condorito y Chapulín contra su cuerpo. Los miles de otros monigotes que rodeaban la escena, abarrotaban las bodegas, cerraban todas las salidas parecían contemplar ese linchamiento con tristeza, con humillación.

Toñito movió su mano hacia su esposa, pidiéndole que se vaya, que nadie la vería porque todas las cosas sobrenaturales en la ciudad se vuelven invisibles. Ella huyó, no miró atrás. Sentía que corría por su vida, con su hijo pequeño en su brazo y el mayorcito cogido de la mano. Corrió hasta romperse y sintió una explosión, algo que la empujaba a irse aún más lejos, lo más lejos de la ciudad, lejos de esa guerra.

En su último momento de vida y ya con la careta desfigurada parecía que una leve sonrisa se pintaba en su cara y de pronto una lágrima descendió por su mejilla. Los monigotes podían llovar? No. Era la gasolina que le habían rociado y lo empezaban a apedrear con camaretas. Ah Lucho! dio una última bocanada, lo demás se hicieron a un lado y aventó el cigarrillo sobre Toñito.

Para Toñito todo duró una fracción de siglo hasta que el cigarrillo lo encendiera. En este momento lo más extraño sucedió. En lugar de prenderse fuego, estalló con tanta fuerza que pareció desaparecer ante sus ojos. Todos quedaron perplejos, nunca habían visto algo similar. Una chispa cayó sobre el hombro de Ah Lucho! Todos miraron hacia el cielo, había miles de chispas flotando sobre sus cabezas, como las estrellas del universo. Empezaron a caer, descendieron sobre sus cabezas, cayeron sobre el piso, el techo, los miles de monigotes, miles de monigotes que cobraron vida en ese mismo momento y empezaron a rodear a los hombres. Estos reían pues sabían que eran frágiles e indefensos, pero esta vez eran demasiados. Golpearon a uno, a dos, a veinte, empezaron a ser rodeados, no podían golpear nada, empezaron a sangrar, a caer al piso, se les seguían trepando encima hasta aplastarlos, demolerlos, pulverizarlos. Miles y miles de monigotes uno encima del otro tratando de llegar al cielo rodeando las decenas de bodegas llenas de explosivos y de pronto todos explotaron al mismo tiempo, detonando millones de camaretas.

Ese día pensamos que se nos destruía la ciudad.



FIN

martes, 26 de octubre de 2010

Quien es Ed M. Undo?

No puedo decir mucho de él más que compartir mi experiencia con él.

Hombre de pocas palabras, debe ser la persona más difícil de encontrar en este mundo, no hay rastro alguno de su paradero. Cuando nos conocimos en una larga ceremonia lo primero que me dijo fue: "yo estaba esperando este momento, aquí es cuando nos conocemos, entablamos amistad y encontramos algo que hacer juntos que afecte al universo entero y eterno. Soy Undo, soy de la Tierra".

No entendí nada de lo que me dijo y fue más confuso con que terminó: "Bienvenido a la Universidad de Gaia". Habíamos bebido ayahuasca, y lo que no me daba cuenta es que no estabamos en la misma dimensión.

Inmediatamente empecé a sentirlo, todo empezó a tomar sentido, había escuchado vagamente la explicación de lo que eran los "tentáculos de vida" de Vonnegut. Encontré el sentido a la experiencia que definió mi vida cuando no era más que un joven que aún no había despertado al mundo.

Cuando tenía 15 años conocí y me enamoré de la más gentil y linda chica que he conocido en mi vida durante unas horas, cuando resultó una llamada equivocada, el día que el teléfono soneo raro y como nunca, no había nadie en cada. Conversamos por horas y cuando ella se despidió mi dio su número de teléfono, a mitad del dictado la interrumpí y le dije "son demasiados números", entonces ella empezó a llorar y dijo cosas a las que no les di mayor sentido ni entendimiento: "estamos tan lejos, que será mejor nunca volvamos a hablar. Esta llamada sucedió para que uno de los 2 logre algo maravilloso. El día que lo logre, el otro lo sabrá". Ella colgó, no importó lo que intenté no había rastro de Alegra Duranzia.


El lado oscuro: el origen

El 20 de julio de 1969, la capital del continente/dimensión América logró posar con éxito su primer y supuesto último aterrizaje lunar. La nave Apolo 11 no levantó polvo al posarse sobre la superficie lunar que en efecto, fue una filmación bajo agua para poder ilustrarle a la gente lo que únicamente los astronautas habían podido vivir al hallarse tan lejos y no poseer la tecnología para replicar la experiencia de una manera visual, menos inmediata.

Cuando conocí a Buzz en una de nuestras meditaciones trascendentales entre dimensiones, yo de manera química y él a través de una simple nave personal, una especie de holograma físico, una réplica de la persona en otro lugar formada por iones, a la que Buzz solía llamar "mi alma humana".

Lo que Buzz me contaría cambió y os advierto cambiará la manera en la que estás programado para creer y entender cualquier dato que tengamos que no hayamos vivido, es como si todo puede cambiar otra versión de la misma historia. Así se dividen, construyen, destruyen y abandonan dimensiones. En nuestro caso no llevabamos la delantera, eran ellos quienes lo había descubierto por si mismos, mucho antes que nosotros.

A pesar de ser el segundo hombre en pisar la Luna, luego de Armstrong a quien definió como un cobarde, Buzz fue el hombre que más lejos llegó y nunca nadie alcanzará a igualar su hazaña. Verán, a pesar de que aquí fue simplemente un famoso astronauta, estableció el vínculo para el verdadero, mayor avance de la humanidad.

Esto fue lo que me contó Buzz: dice que cuando llegaron hasta el lado oscuro de la luna era como estar en la cima del mundo, como si al dar un paso empezarías a descender a otro lado, fue ahí cuando Armstrong le ordenó regresar, lo cual lo cumpliría en exactamente 5:55 minutos, tiempo en el cual Buzz desobedeció y empezó a caminar hacia lo desconocido. Estaba muy oscuro pero a la distancia parecía desvanecerse un leve resplandor, la oscuridad empezó a desaparecer, rebanada como mantequilla al calor, lo que vio tardó unos segundos en entender, pues sólo puedo explicarlo como una alucinación. Lo que Buzz vió y nunca nadie volvió a conocer directamente de él es que al cruzar el lado oscuro de la luna, había un grupo de 77 astronautas de todas las edades, acompañado de lo que parecían ser arañas gigantes amaestradas con un gigantesco letrero que decía "Bienvenido Buzz, te estabamos esperando". Un temblor lo hizo estremecer del susto y dejó aturdido. Era la palmada en el casco de parte del lider del grupo, Capitán Apolo XI quien empezó a decirle que luego empezaría el curso intensivo de coincidencias y destinos. Pero lo que Buzz no podía cerrar la boca de la impresión, era ver a nuestra tierra, del otro lado totalmente iluminada, con muchos más continentes, más radiante, más fecunda. "Somos nosotros mismos en otra dimensión Buzz, no logran vernos por que pusimos la luna para cubrirnos de cualquier ángulo que nos mires, pero el tiempo ha llegado para volver a unirnos, colapsar" el capitán Apolo Equis (como se hacía llamar) contempló en silencio y regocijo su completamente vivo planeta.

Luego de asombroso, pasó a lo verdaderamente inimaginable. Junto a Buzz pasó él mismo, se guiño el ojo, y entró trotando a la oscuridad, que era disipada por una de las arañas traslúcidas luminiscentes. "Es demasiado pronto para que entiendas lo que tienes que escuchar Buzz, pero tú mismo voluntariaste para reemplazarte el tiempo que sea necesario, por suerte en esta dimensión y como sucede con todos los predestinados, también eras astronauta".

El origen había empezado, y nos tomaría aún más tiempo del que calculamos encontrar la manera sencilla de mudar una dimensión en otra, sobretodo con la clara misión colectiva: nadie se debería dar cuenta.

Ed M. Undo
deportado de Utopía, redactor de las Crónicas de las 7 puertas.

lunes, 12 de julio de 2010

Próximamente CICLO DE CUENTOS DE FICCIÓN DEL TERCERMUNDO

arrancaremos con una historia de horror de nuestro único Ed Undo. Luego abriremos la invitación a todo escritor que pueda presentar su historia ambientada en nuestra dimensión: el tercermundo. Los seguiré informando de las escasas reglas y amplios escenarios.


éxitos

N1

miércoles, 14 de abril de 2010

la crisis de tierras infinitas

De esta séptima permanencia, Eurasia era la única dimensión que existía hasta el descubrimiento de América, o Tierra 2 para los entendidos. Alemania combatió por tener su propia constelación de dimensiones, era como mezclarse con ellos mismos, ellos se volvieron arios y en su mundo, dominaban, todas las imágenes que nos llegaron atrasadas y manipuladas de la Segunda Guerra Mundial pertenecen a otra dimensión, todo aquel que estuvo en esta guerra pudo ingresar por breve tiempo a otra dimensión, y muchos pudieron salir de ella. La manera de comprobar que no ocurrió aquí (pero recordemos que sí aconteció en el mismo lugar en otra dimensión es viajar al lugar donde ocurrió esta guerra, no hay huella. Nagasaki, Dresden, Dinamarca está inmaculados de este lado del espejo.

A cambio del manejo de riquezas del tercer rincón productivo del planeta, el único que no quedaba en Eurasia, se contrató a los Iluminati, Templarios y a los Masones para crear un ejército capaz de controlar cualquier brote independista dimensional, la última hazaña ocurre mientras en las cuevas del desierto de Afganistán, algunas cuevas son como el agujero del conejo de Alicia de Charles Lutwidge Dodgson, el pseudónimo de Lewis Caroll (o Caroll Lewis?).

Ahondaré más en el tema, el cansancio ha regresado a mi luego de muchas lunas.



Ed. M. Undo

martes, 13 de abril de 2010

yo dios (vol1)

Al comienzo, no existía nada, absolutamente nada. La nada es color bermellón terriblemente oscuro o como sería llamado más adelante, color negro. Aún no había sentido en la luz y la oscuridad, pues éstas sólo se apreciarían el día en el que se desconozca la soledad, mientras tanto, daba igual tener los ojos cerrados.

Desperté con los ojos cerrados y no los abrí por más de 50 millones de años, en la soledad. Lo primero que aprendí fue a escuchar, luego, como la estatua filosófica de Borges, descubrí el olfato.

Existí en silencio hasta que descubrí que había empezado a existir desde algún tiempo. Algo había sucedido a mi alrededor, algo estaba floreciendo, tardaría 1 millón de años más en darle nombre, y el día que lo haga todo adquirirá un sentido más apremiante de la supervivencia, el nombre que le di, el nombre que le di fue vida.

(Fragmento inicial del decálogo de (este) universo, libro 7, escrito por Ed M. Undo, 1979)

martes, 26 de enero de 2010

el lugar y el momento

Le damos la bienvenida a un gran autor del tercermundo, es un verdadero honor q postee sus pensamientos en este blog. Dice q su abuelo fue verdaderamente William Burroughs, en su breve paso por la serranía ecuatoriana, y siendo su abuela la única mujer con la que tuvo un encuentro sexual, bueno, la única de otro sexo.

Su nombre es Ed M. Undo y exige sea dicho en ese exacto orden, o Mr. Undo o simplemente Undo pues le agrada como suena su nombre con ese acentro a robot del americano del norte, no intenten llamarlo de otra manera, simplemente los ignorará.

Su colaboración aparecerá en este blog cada vez q Mr.Undo tenga listo algo que decir o contar, no es necesario que guarde un orden lógico, pues, para quien conoce levemente a Undo (yo mismo creo no haber cruzado más de 10 palabras con este intelectual) saben q la lógica, es algo q cuesta mucho creerle.

Amante de la obra del literato americano, Kurt Vonnegut, el otro día mientras hablaba que todo pasa por una razón y que sin saberlo estamos siempre en el momento exacto y en el lugar adecuado, sacó de un cajón bajo llave una foto, en un extraño portaretrato metálico con unas leves vetas de óxido. "Este soy yo en mi único viaje a Norteamérica, estaba en Nueva York, tenía 9 años, estaba nevando, fue también mi única experiencia con la nieve, q me resultó mucho más melancólica q la lluvia" Me mostró la foto y empezó a acercarla lentamente hacia mi cara "Mire fijamente al sujeto que sonrie al fondo, algo desenfocado, está mirando en la cámara, él no debería haber aparecido ahí pero por algún motivo estuvo ahí en ese preciso momento. Ese es Kurt Vonnegut, yo tenía 9 y él 50 y algo. Ambos compartimos lugar y momento". - Ed M. Undo,
humano.